LOS PERSONAJES CUENTAN SU VIDA

SUSANA


Susana amaba los pequeños detalles de la vida. Era una mujer idealista, humilde, de alma compasiva. Creía en las personas, en lo que aman. Disfrutaba recitando los poemas de Susana March…

Desde la muerte de su hija, causada por los fanatismos ideológicos y la intolerancia del ser humano, vive confundida, vive en el sufrimiento de la desesperación, vive en la soledad de los recuerdos. Vive sin vivir.

"Me acostumbré a ser dañada y poseída,
a renunciar y a equivocarme.
Me acostumbré a ser una mujer indiferente y discreta,
que apenas permite que le suban a los labios
los tumultos del corazón."   

(Suana March)


"... Hasta aquel día, creía en los milagros. A partir de entonces, deje de creer en Dios. Mi hija se debatía entre la vida y la muerte. ¿Qué culpa tenía la pequeña Margarita? Ella no conocía de políticas ni de libertades robadas ni de naciones perdidas ni asesinos ni terroristas. ¿Qué culpa tenía Margarita? Nunca recibí respuesta ni del cura ni del psicólogo. No recibí respuesta porque no existe. Solo existe el absurdo, porque el ser humano vive de lo absurdo..."



NAZARET

Nazaret es una escort de lujo que adora la pintura,  por causas ajenas a su voluntad se ve involucrada en un asesinato. 
El día que conoce a Susana cambia su vida de forma radical.

"... Categóricamente, Nazaret, no entendía de amores, pero ahora aprendía con rapidez. Acababa de descubrir la sensibilidad de Susana y junto a ella, percibía la existencia de otra forma de amar..." 

NADIA

Nadia es una mujer emprendedora, una empresaria triunfadora en un mundo dominado por los hombres. 
Una mujer que soporta en silencio las consecuencias de su imprudencia. 



"...Del interior de un bolso de piel grabado con el logotipo metálico de Marc Jacobs, Nadia sacó un sobre. Mientras alargaba el brazo para entregárselo a Carlos, unas lágrimas cubrieron sus ojos.

—Aquí está mi desgracia y, por mucho que lo deseo, no tiene solución. Para mí no existe la esperanza. No estoy en ninguno de los dos bandos, ni en el de los que perseveran ni en el de los que se doblegan. Estoy en el lado del ángel caído. Quizá mis males, sean el castigo divino por mis pecados..."

SOR LUCIA

Sor Lucia regenta un centro de acogida en la parroquia de San Nicolás, su principal colaboradora es Susana. El pecado de Nadia desvanecerá la firmeza de su fe.


 "...Sor Lucía se levantó de la silla y lo miró fijamente.
          —¿Le mandan a Kenya…? Por favor padre, utilice la palabra correcta. A usted le ocultan en Kenya. Está visto que nunca pedirán perdón —cada segundo que pasaba, sor Lucía se enfurecía más—. Se habla mucho de los abusos sexuales cometidos por la iglesia. Debo ser la única ilusa que queda en este mundo. Yo creía… tenía la esperanza de que todo esto acabaría siendo la locura de cuatro mentes poseídas por el diablo. Pero viendo su comportamiento, no me queda ninguna duda —se quedó unos segundos callada—. Deje que piense… Quizá su caso es distinto, usted pertenece a una organización mucho más marcial, menos flexible…"